Al Grupo Príncipe de Viana en la D.O. Navarra se le incorpora en el año 2002 otra bodega, también en la misma D.O. a la que se le denominó Albret en honor al rey Juan III de Albret. Una bodega austera en lo que arquitectura se refiere, pero con un claro objetivo de elaborar vinos de calidad, lo mismo que en la bodega situada en Murchante a tan solo 31 kms. de Cadreita, municipio en donde se encuentra Bod. Albret, pero que posiblemente la primitiva bodega resultaba poco práctica para los objetivos marcados por el grupo bodeguero.
De cualquier manera y volviendo nuestra mirada a Bodega Albret, recuerdo que mi primer encuentro con el enólogo de la bodega, el chileno Pablo Pavez fué un breve saludo en el hall de la bodega y pero donde se encontraba cómodo y orgulloso, nuestro anfitrión era en el campo enseñando una parte de las 200 hectáreas de viñedo propio de la bodega y centrándose en el esmero y mimo con que se cuida cada cepa y con el mismo cariño, esa vendimia manual, que se realiza por la noche para que cada uva no pierda sus propiedades. De ahí, probablemente el nombre de este vino El Alba chardonnay. Después de la faena en el campo, las cajas se almacenan durante 24 horas en cámaras frigoríficas. Así la uva no pierde en ningún momento sus propiedades.
Albret El Alba se elabora con uvas de la variedad chardonnay de una misma finca. Un suelo pedregoso y pobre con un microclima adecuado para la elaboración de vinos con mucha personalidad. El resto se deja en las manos de Pablo y su equipo. El resultado; Albret El Alba 2019, Mejor Vino blanco con madera reconocido por la D.O. Navarra, que lo exhibe dentro de los encuentros institucionales, donde participan.

- Albret El Alba 2019, D.O. Navarra
Nuestra cata se realizó en un encuentro con dos grandes aficionados al buen vino y mejor comer. Un día soleado, apto para disfrutar el vino en una terraza. Una vez descorchado la botella y puesta en la copa se vislumbra un color amarillo pálido con destellos brillantes y muy limpio. En nariz nos viene con mucha intensidad aromas tropicales de piña y recuerdos de mango, fruta de hueso como el albaricoque y un tenue aroma a panadería, por su paso durante 6 meses por barrica de roble francés.
En boca es amable, equilibrado, elegante, persiste la fruta y un punto noble de acidez, que nos deja claro la personalidad y nobleza de este vino.
En nuestro encuentro Albret El Alba Chardonnay 2019 se enfrentó a una cazuela de marisco y posteriormente un arroz caldoso. Propuestas en donde nuestro vino blanco resultó todo un acierto.
-Bobos Finca Casa La Borracha 2017, D.O. Utiel Requena
Bobos, sinonímia muy particular por parte de Bodegas Hispano Suizas de la variedad Bobal, nos adentramos en un vino, que ha conseguido sin duda alguna poner en el mapa de la excelencia esta variedad de uva mediterránea, autóctona de las zonas de Utiel Requena, Manchuela y Ribera del Júcar. Bobal es detrás de la tinta
Tempranillo la tercera variedad de uva más cultivada en España con 65 mil hectáreas, pues dada su resistencia a la sequía y su enorme productividad, de siempre se la ha utilizado para la obtención de vinos a granel.
Estamos ante una variedad de precisión, tanto en vendimia en donde el papel de Rafael Navarro, uno de los socios de esta bodega es muy importante, como de vinificación en donde la enología supervisada por otro de los socios Pablo Ossorio han jugado un papel fundamental para conseguir este gran vino.
Faltaba ahora el trabajo del tercer socio de Bodega Hispano Suizas, el publicista Marc Grin, que ha puesto en escena una imágen extraordinaria del producto. Una botella de diseño italiano, que me recuerda a algunas que he visto de la Toscana. Baja y rechoncha, de hombros anchos y una etiqueta fina y muy elegante.
Bobos Finca Casa La Borracha 2017 es un tinto monovarietal elaborado con uvas, que provienen de cepas viejas, de más de 70 años y que se encuentran muy cerca de la bodega. Como hemos dicho antes para conseguir un gran vino con esta variedad de uva el trabajo en el campo es fundamental, y una vez elegido el momento perfecto de la vendimia, que se realiza al alba, se recoge la uva en caja de 15 kilos y durante tres días se mantiene a baja temperatura en cámaras frigoríficas en bodega antes de empezar el proceso de vinificación.
Una vez seleccionado los mejores racimos, se produce una maceración en frío dentro de barricas de 400 kilos con un
fondo en donde se sitúan una placas que controlan la temperatura baja de maceración, y tras un ligero prensado el vino se afina al menos durante 10 meses en barrica de roble francés y después de un suave filtrado se embotella. Un trabajo muy profesional, que Pablo Ossorio ha sabido desarrollar a la perfección.
Bobos Finca Casa La Borracha 2017 presenta un color rojo intenso y una capa violácea, que poco nos recuerda su paso en barrica. En nariz presenta una extensa paleta aromática muy intenso. Recuerdos a fruta del bosque, cereza, licoroso y un final ligeramente tostado. En boca es aterciopelado, con unos taninos envolvente y elegante. La presencia de la fruta persiste.
Estamos ante un vino que gustará a todos. Desde los menos avezados en el mundo del vino, como por supuesto los grandes aficionados, que lo incluirán en la libreta de sus preferencias seguro.
Para nosotros Bobos Finca Casa La Borracha 2019 es un vino de culto. Un claro ejemplo de cómo se puede elaborar un gran vino partiendo de una variedad de uva de “precisión” en donde el trabajo empieza y finaliza en los 365 días del año. No deja espacio para el descuido. El resultado: sobresaliente. Un vino, que un somelier si se precie debería catarlo alguna vez y del que desde estas líneas recomendamos encarecidamente.
R.G.Q.



Tiempo de vendimia en Finca Río Negro. Durante todo el mes de octubre la bodega situada a una hora de Madrid, en Cogolludo (Guadalajara) celebra la fiesta alrededor de la cultura del vino. Una jornada abierta a todos los públicos para disfrutar del enoturismo, y vivir la época más especial del año. Todo ello, en un entorno natural único y garantizando la máxima seguridad a los visitantes.
tutela del Arzobispo de Toledo, que les encomendó, que cuidaran las viñas del entorno, pues sus vinos eran de una calidad “celestial”.
Antonio Vaquero, después de sus estudios universitarios y trabajar en Madrid en una multinacional de la tecnología de la información, la llamada de la tierra (Langayo y los vestigios del convento). El convencimiento de un proyecto vitivinícola captó la atención de amigos del lugar, como sus hermanos para construir Bodega Convento Oreja con el firme propósito de elaborar un “vino moderno donde la barrica fuese un actor secundario” conservando los valores tradicionales, que caracterizan los grandes vinos de la Ribera del Duero.
más elevados de la Ribera del Duero en su término de la provincia de Valladolid. Nos situamos por encima de los 900 metros de altitud en el año 2002 aparece el primer vino de la bodega, que en la actualidad tiene 25 hectáreas de viñedo en propiedad y controla otras 15 hectáreas.
Un vino en el que apenas se hicieron 10.000 botellas, pero que antes de las navidades se habían vendido todas las unidades. Un revulsivo de ilusión y certificación de que las cosas se habían empezado bien, y que en la actualidad viene corroborado con las 180.000 botellas que sale de la bodega destinado en un 40% a la exportación a países como Alemania, Bélgica, Polonia, Canadá, Brasil, etc.
y el reconocimiento de expertos y grandes aficionados.
que nace con la añada 2005 con uvas procedentes de una parcela de 2 hectáreas a 950 metros de altitud y que solo en años excelentes se elabora este vino, aunque apenas se
pueden producir 500 botellas.
convencido de la excelente calidad del mismo. Así un vino blanco, rosado y ecológico se encuentra al menos según hemos podido saber dentro del pensamiento de sus propietarios. Por ahora, y ya es bastante toca disfrutar de sus tres propuestas.


Una denominación de origen adquiere relevancia cuando se conjugan una serie de factores, que las hacen tener una personalidad e idiosincracia única, como la morfología del terreno,microclimatología, variedad de uva autóctona, elaboración del vino tradicional, bodegas con características peculiares y un entorno que lo identifica totalmente. De todo esto; un poco, tiene esta comarca de la provincia de Tarragona, que hacen de sus vinos una propuesta digna de ser reconocido.
interior está constituido por 12 municipios, con viñas que llegan alcanzar los 500 metros de altitud y en donde 1.400 viticultores cultivan alrededor de 5.500 hectáreas de viñas de las variedades de uva Macabeo, Parellada, Cariñena y la Garnacha Blanca, que constituye el 33% del cultivo mundial y el 75% de la producción española. Una variedad del que hablaremos más adelante dada su importancia. También no podemos dejar de mencionar la Garnacha Peluda o Negra, aunque más minoritaria.
Por si esto no fuera poco para demostrar la relevancia internacional de esta variedad de uva en Terra Alta, no podemos dejar de mencionar, que tradicionalmente después de la Feria del Vino de Gandesa empieza la Edición Eclipse Garnacha Blanca, que cada año se celebra en uno de los pueblos de los 12, que configuran esta comarca vitivinícola.
Terra Alta y Aragón junto el sur de Francia son las zonas más productoras de esta variedad, cada vez más demandada como en Rioja y Navarra en donde empieza a surgir algunas propuestas en coupage. Muy lejos por supuesto de los elaborados en Terra Alta, que en su totalidad, 8,2 millones de botellas en su mayoría de esta variedad de uva se comercializaron en el año 2018, siendo el 50% destinado al mercado internacional.
La revista especializada estadounidense Wine Enthusiast ha seleccionado al verdejo Nave Sur 2019 de Bodegas Cuatro Rayas por segundo año consecutivo, como uno de los “Top 100 Best Buy” de 2020. Este listado incluye los que, a juicio de los editores de la revista son los 100 vinos con mejor calidad-precio presentes en el mercado norteamericano.
El concurso de vinos más grande y prestigioso del mundo Decanter World Wine Award ha otorgado 90 puntos, y por tanto medalla de Plata a Borsao Selección 2019.
La situación geográfica de El Bierzo, sus características morfológicas, su microclima de moderada humedad, y temperaturas suaves, variedades autóctonas de uva como la Mencía y Godello, sin olvidarnos de las recientemente admitidas por el Consejo Regulador de la D.O. Bierzo, como son la Merenzao y sobre todo la Estaladiña; favorecen como no podía ser de otra manera la elaboración de grandes vinos, y un futuro muy prometedor.
Este año se celebra el 20 aniversario de la fundación de esta bodega; Dominio de Tares, por una serie de emprendedores empresarios bercianos, madrileños, gallegos y asturiano con un mismo propósito. La elaboración de vinos que dieran el prestigio, que se merece El Bierzo y la puesta en valor de sus variedades de uva autóctonas. Un aniversario que las situaciones sanitarias actuales no han mermado, ni su filosofía de empresa, ni los objetivos marcados cara a un futuro prometedor. Un año además en donde entraba en vigor por parte de la
D.O. de los vinos de Paraje y de Villa en donde seguro que Dominio de Tares tiene mucho que aportar.
como el arado tradicional, minimizando el uso de herbicidas químicos, asi como otras prácticas agresivas. Siguiendo con esa tradición, la vendimia manual en caja de 15 kilos y la mesa de selección en bodega, donde se escogen los mejores racimos, y las técnicas más avanzadas de la viticultura actual son otros de sus valores.
anualmente para dar el toque final de sus vinos amparados con las marcas: Dominio de Tares Cepas Viejas, Bembibre, Dominio de Tares P-3 y el blanco Domonio de Tares Godello.



































