Naverán inicia una nueva etapa tras la llegada al proyecto de la familia Roqueta, propietaria de las bodegas Abadal (Pla del Bages) y La Fou (Terra Alta), con el objetivo de dar continuidad al legado de una bodega con más de un siglo de historia, proyectándola hacia el futuro sin renunciar a sus orígenes ni a su trayectoria. La renovación de toda su colección de cavas y vinos, junto con una nueva identidad visual inspirada en el legado de la finca y en el modernismo catalán representa la primera expresión visible de esta nueva visión.
La familia Roqueta asume el relevo con la voluntad de preservar la identidad de Naverán y consolidarla como uno de los grandes proyectos de finca del Penedés, situándola entre los espumosos de origen. La finca de 40 hectáreas situadas en Torrelavit, cultivada íntegramente bajo criterios de viticultura ecológica, continua siendo el punto de partida de cada vino y cava.

Como destaca Ramón Roqueta, “ en Naverán encontramos una finca histórica y una manera de entender el vino con la que nos sentimos profundamente identificados. Nuestra voluntad es preservar este legado y seguir desarrollándolo desde el respeto por su historia, su sensibilidad modernista y su compromiso con la viticultura ecológica”.





































