El mundo del vino es tan apasionante, que aunque viviéramos “siete vidas”, como los gatos nunca dejaríamos de aprender algo. Si nos ceñimos al espacio del cava y el de los espumosos en general este espectro se dilata aún más. Así, cuando teníamos ya estructurado un poco los cavas, nos encontramos con Maset 1917 Gran Reserva 2020. Una propuesta ecológica muy bien vestida, que rinde homenaje a Josep Massana ni Carbó, quien en 1917, a la edad de 27 años, elaboró el primer espumoso en la histórica finca Maset del Lleó. Un legado que generación tras generación se ha permetuado no solo como homenaje a su progenitor, sino también a la elegancia, finura, sutileza y personalidad de los grandes cavas.
Finas y brillantes burburas nacen del fondo de la copa con un marcado color amarillo pajizo. Intensos aromas frutales de pera y manzana en nariz sobre un fondo citrino y notas a pastelería y ligeros recuerdos de frutos secos con una entrada en boca suave, fresco, estructurado, cremoso, complejo y ciertos toques minerales.
Un coupage de Macabeo, Pinot Noir y Xarel.Lo, que gracias a la magia dl equipo técnico y tras 45 días sobre rima han conseguido un cava “Único”. Pensado para el pleno disfrute y desde luego en el tardeo acompañando una buena tertulia es una gran propuesta.
Su precio sobre 28,50 euros refrenda su calidad, que está muy por encima de otros competidores por ejemplo de la región de champaña, que le supera con creces en precio, que no en calidad.
Ricardo G.





































