Durante esa semana y mientras se realiza el recorrido por la nave original de la bodega construida en la primera mitad del siglo XIX, se visitará también las salas de elaboración y barricas donde los grandes verdejos, soleras y tintos descansan. Se podrá catar varios vinos en rama, en toda su esencia, que aún no han sido clarificados, ni estabilizado, y que se encuentran en los depósitos o barricas a la espera de recibir esos procesos y posterior embotellado. Finalmente habrá una cata comentada de la gama Cuatro Rayas Cuarenta Vendimia.