Tomás Cusiné es de esos enólogos y empresarios, que durante toda su trayectoria profesional se ha caracterizado por la búsqueda de la personalidad y singularidad de sus vinos. La experiencia acumulada en las bodegas familiares Castell del Remei y Cérvoles Celler le sirvieron para ahondar aún más en sus propias convicciones y le impulsaron a fundar sus propias bodegas para conseguir ese fin, que le apasionaba desde sus inicios. Así en Les
Garrigues, la zona vinícola con mayor altitud de la mitad sur de Cataluña, en la D.O. Costers del Segre, focalizó su objetivo para elaborar un vino con carácter, que reflejase la expresión del territorio.
En el año 2003, Tomás Cusiné funda en el pueblo de El Vilosel “su” bodega. Propietario y enólogo, con la ayuda de la también enóloga Gemma Plaza inician entre otras propuestas la recuperación de la variedad ancestral de uva Cariñena o la Samso como la denominan en Cataluña a esta uva autóctona aragonesa en la D.O. Costers del Segre.
En la Finca Barqueres nace este vino. Una parcela de 1,3 hectáreas situada a 712 metros de altitud en suelos de grava, sustrato de tierra y roca calcárea. La vendimia manual en cajas con selección de uvas. La fermentación y maceración en depósitos de 5.000 litros y posteriormente su crianza en barricas de roble francés de 600 litros constituyen la impronta de vinificación de este monovarietal único en la Costers del Segre.
FINCA BARQUERES 2016
Nuestra cata empezó en un atardecer de junio. Nos acompañó embutidos andaluces en donde no faltó el jamón, encurtidos y queso de cabra.
Nada más romper en la copa este vino se apreciaban su alto color violeta y acentuada carga
aromática. El primer ataque en boca apreciamos un vino rabioso, con ganas de manifestarse. Una acidez, que le presagiaba un largo porvenir. Goloso, envolvente y de largo posgusto. Curiosamente, tras dejarlo axigenar sobre 20 minutos en la copa el vino se expreso con una sorprendente elegancia.
En nariz apreciamos ciertos recuerdos a cacao y ciertas notas balsámica; clavo, pimiento rojo… Luego en boca: fresco, alegre, fino y envolvente.
Un vino extraordinario, que se merece armonizarlo con platos elaborados. Carnes rojas, guisos y por qué no yo lo descorcharía para acompañar pescados grasos como el atún o pez espada. Desgraciadamente apenas se embotellan 6.600 unidades, lo que dificulta disponer de ciertas botellas en casa y analizar su evolución, que seguro será magnífico.
R.G.Q.


y especialmente en los últimos tiempos, Albet ha trabajado para potenciar la promoción y comunicación de los vinos de la D.O. Penedés y el territorio donde nacen. Uno de los objetivos, que se ha trabajado a partir de diversas acciones para dar a conocer la calidad, y la excelencia de los vinos tintos, sin dejar de lado, la potencialidad de una de las variedades insigneas de la D.O. Penedés, como la Xarel.Lo.

Estamos ante dos vinos, que lo único que les une es su inmensa calidad. Los catamos junto con personas aficionadas al vino y otras, que si bien es cierto, que no son “espertos”; sí lo consumen con cierta frecuencia. Eso si el lenguaje es diferente. Las apreciaciones organolépticas curiosamente pudieran ser iguales, pero utilizando expresiones diferentes. Es verdad, que no existe aún un diccionario oficial, para definir el vino y por eso hemos querido escuchar ambas apreciaciones, incluída la mía.
La conclusión nos parecía, que si ya de por si la albariño es aromática, el hecho de que en su elaboración estuviera 12 meses en sus lías, esto aportó mucha más carga frutal, como una redondez, que se manifiesta perfectamente en boca.
Granbazán D. Álvaro de Bazán 2015 es uno de esos vinos que enaltece la Denominación de Origen. Un vino fundamental para cualquier gran aficionado.
Enate Merlot-Marlot 2013 mantiene una intensa nariz. Un vino aromático, con ciertas notas especiadas (cacao, clavo…), que para los “no expertos” les recordaba un poco a “chocolate negro”. Los torrefactos de su paso en barrica eran evidentes.
Extrem Puro Extremadura se prepara para la estación estival con la presentación del nuevo salchichón cular ibérico de bellota ecológico, elaborado con cerdos de raza ibérica y criados en las dehesas del corazón de Extremadura, donde dehambulan en libertad rodeados de la naturaleza.
La Diputación de Málaga a través de su marca Sabor a Málaga con el slogan “el sabor que nos une” asistió acompañado de una representación de bodegas acogidas en la D.O. Málaga, Sierra de Málaga a Experiencia Verema, que se celebró en Santiago de Compostela.
García Aguas, más el Diputado Provincial Juan Jesús Bernal y según han manifestado algunos de las bodegas asistentes, los vinos dulces malagueños especialmente sorprendieron por su elegancia y lo perfectamente que podría maridar con alguno de los productos típicos de esta ciudad, como la tarta de Santiago o la filloas por ejemplo. También sorprendieron los tintos malagueños como Tagvs, Los Frontones, Pernales, Cortijo La Fuente o Lunares. En blancos, La Encina del Inglés, Pernales chardonnay y Vegasol de bodegas
Quitapenas, también fueron muy comentados, por su personalidad y distinción.

En la última década vemos como los vinos de la D.O. Valdeorras están adquiriendo una notoriedad, tanto en España, como en el resto de la Unión Europea, como en menor medida Estados Unidos y Japón, que bien se merece una reflexión. Un logro, que lo han conseguido esos viticultores y bodegueros, que han apostado por la tipicidad de su uva destacando la Godello y la Mencía, sin la ayuda, como viene siendo habitual en otras denominaciones de origen, por la llegada de grandes bodegas o empresarios del vino mediático; si bien es cierto, que personas como Rafael Palacio, Jorge Ordoñez o el Grupo CVNE ya se encuentran allí, eso no resta ni un ápice del esfuerzo y trabajo de la gente de esta comarca vitivinícola.


LA ENTRADA 2017
formación almanseña de El Mugrón se ubica las 225 hectáreas de viñedo ecológico de Garnacha Tintorera mayor de Europa, autóctona de la D.O. Almansa, pero también Bodega Venta la Vega dispone de parcelas de la variedad de uva Sauvignon Blanc en donde el “mago” de la enología Raúl Pérez ha elaborado un vino, que da vida a La Entrada 2017. Aromático y mineral, una característica tipica de la variedad, cuando se somete a un periodo de crianza, que en este caso han sido de 12 meses en barrica, pero también la singularidad del suelo de El Mugrón ha contribuído a personalizar este vino blanco diferenciándolo de la Sauvignon Blanc de la zona de Rueda.
BERONIA Verdejo 2018
VALDEMAR FINCA ALTO CANTABRIA 2017
CUATRO RAYAS ORGANIC Verdejo 2017
GRANBAZÁN D. ÁLVARO DE BAZÁN 2015








