La Garnacha es una variedad mediterránea, que según se la trabaje puede ser insolente por su capacidad tánica. Por eso es conveniente oxigenar la botella sobre 30 minutos antes de su consumo, pues se transforma aterciopelada, suave y exquisitamente frutal. Un vino eminentemente otoñal, gastronómico muy segerente.
Clos de Lôm Garnacha 2023 es un ejemplo donde se pone de manifiesto las características de la variedad, la prestancia de unas viñas viejas de 40 años plantadas en vaso y de la profesionalidad de un equipo técnico que han conseguido un vino con mucha personalidad.
Vino de finca en copa de color rojo picota, de alta intensidad aromática, complejidad con notas de frutos rojos: arándanos, grosella y mora negra. Muy fresco, manteniendo esa intensidad en boca, donde nos enfrentamos a una tanicidad relevante, buena estructura, matices especiados y en definitiva redondo.
Un vino que armoniza con platos contundentes de otoño, como los guisos, carne de caza, cordero y platos en general potentes. Con determinados platos de la cocina indú Clos de Lôm Garnacha sería una acertada propuesta.
Vestido con una etiqueta minimalista, resulta igualmente elegante para este vino que ronda los 12 euros botella.
Ricardo G.
