El proyecto Ángel de Viñas, creado por González Byass y su Fundación para rescatar y preservar los viñedos viejos al borde de la extinción, amplía sus fronteras con la incorporación de un viñedo con variedades autóctonas mallorquinas.
Situada en la parte más llana de Santa María del Camí, en Mallorca, este viñedo pertenece a la bodega Jaume Puntiró, fundada en 1980 y actualmente regentada por sus hijos, quienes continúan con la tradición vinícola familiar. Allí se elaboran vinos artesanales de gran calidad, procedentes de viñedos de cultivo ecológico.
La bodega cuenta con 10 parcelas, entre las que destaca Viña Ca Sa Peca y Viña Cas Misser Fiol, dos viñedos viejos plantados en los años 60, que actualmente presentan un notable estado de deterioro y un elevado porcentaje de faltas. El proyecto se centrará en la recuperación de estas 1,73 hectáreas mediante labores de replantación e injerto, con el fin de asegurar su continuidad, evitar su arranque y garantizar la conservación del viñedo viejo, objetivo principal de la intervención.
Las variedades de uva que se pretende recuperar son Manto Negro y Callet, dos cepas tintas autóctonas y minoritarias de Mallorca.
